lunes, 19 de marzo de 2012

Creer.

Tenemos suficiente vida, pero pocos minutos. Me lo dije y repetí en varias ocasiones hasta que se me quedó grabado en mi trayecto rumbo a casa. Se preguntaran el motivo de este nuevo escrito. Es simple; la falta de sentido que tenemos para interpretar las cosas que nos rodean. Ya sé que hablamos de Dios, el Destino, que así es la vida ¿Pero en realidad creemos en cada uno de estas situaciones? 

Comenzare con lo que yo creo. El Destino, este inverosímil fragmento del universo que hace que las cosas sucedan ¿Y qué es esto? Un montón de ideas, donde se cree que todo ya está dicho, no tiene vuelta de hoja y es irreversible; no cabe la probabilidad del “si hubiera” y sólo ocurre cuando en ocasiones parece causalidad, como digo, cuando todo suele ser como suerte. Eso es el Destino. 
¿Cómo vivirlo? ¿Sobrellevarlo y no perder la cabeza? No lo sé; creo que nadie lo sabe; mi escrito es una opinión.

Vivir, crecer y subsistir, son tres cosas diferentes, no se aprende sin antes entender, y no se llora sin antes haber sufrido o conmovido por algo; así es Dios, el alma caritativa que viene a revolucionar la ideología de todo el sentido de la vida. El mundo y todos sus acontecimientos ocurren por él, porque él sabe, él tiene la razón, él sólo él sabe el porqué. 
A mi pensar es un miedo humilde para apaciguar al revolucionario. 

Leía sobre la época de la Ilustración y donde se pensaba que la razón era el único medio para conseguir la verdad, el progreso, la naturaleza y la libertad. Se creía en la realidad de las cosas y no en una fuerza divina. Todo tiene y debe tener una explicación. Cabe mencionar que en esta existencia del “Dios” se revoca por completo al Destino, pues las cosas no se manejan con libre albedrio. 

Es así como entra la vida. El ser, la existencia de todos nosotros. Porque los filósofos preguntan el por qué de nuestra existencia. “Somos una gota de vida en todo el universo” dirían los científicos. 
El ser un elemento vivo en todo el universo hace de nuestra existencia todo un proceso maravilloso de posibilidades; por eso no pasemos nuestra vida lamentándonos esto y el otro, vive, sueña, déjate llevar por el simple hecho de sentir tu vida. 

Sé que suena fácil, palabras son palabras, pero es divertido dejar que la vida, el Destino, Dios, lo que sea que rija tu vida te invada y entiendas que vinimos a vivir, no a sufrir.

Ultimo Libro que Lei

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Inferno // Dan Brown

Los que gustan de seguir la Bretonimia