Desde hace unas semanas he
tenido una serie de conversaciones que me han llevado a re-escribir este ensayo
por quinta ocasión. Y la gran pregunta es: ¿Qué es lo que en realidad buscamos
de una persona que se dice ser nuestra pareja?
Como todo en la vida cuando
se deja la infancia y la adolescencia prevalece, comienza una búsqueda intensa
por el amor, (todos andamos en busca de) ese sentimiento que creemos tan sublime.
Pero ¿En realidad se cree
que se necesita aun segundo para complementarse? Tenemos tan arraigada la idea
que creemos que al llegar a ese punto el amor es tan idealizado que pierde
fuerza ante su realidad. El amor no es besos, caricias, sexo o tiempo completo
con la otra persona; no digo que no sea parte de este sentimiento cuando se
tiene, es sólo un complemento. No podemos pretender cambiar al amor por todo lo
demás: amigos, salidas, tiempo con la familia, hasta la tranquilidad personal.
Amor no es morirse por él o
ella, amor será poder respetar y sobre todo respetarte tú.
Lo querrás tanto, pero
primero es tu tiempo de calidad; entendiéndose que no hablo por egoísmo,
salvajada o de patán, lo que quiero dar a entender es que ahora, nosotros los
jóvenes tenemos tantas libertades, que ya no sabemos en donde andamos, y por
consiguiente no sabemos lo que queremos.
No confundamos amor por
simpatía, cariño por aprecio, y una admiración por respeto. Si el amor existe
será un sentimiento que no puedes entender y no aquel que se impone por
excesivos mensajes, llamadas o esclavizar a querer estar todo el tiempo con él
o ella.
El amor se da, crece, es un
único sentimiento. No se confunde; y no con esto te estoy dando la formula
exacta. No la hay.
No idealices este
sentimiento con las películas, canciones y poemas, son parte de la vida, lo sé,
aunque no es lo mismo a la vida real. Tú debes vivir tu propio amor. A tu guion
y con tu protagonista.
Es por eso que mal
interpretamos todo: “Si no llama no me quiere” “Si no mensajea no es real lo
que siente” “Si no me da cosas no le intereso” Se puede querer y amar sin dar
nada a cambio, se ama con ideología, se es fiel con el pensamiento, se quiere
en el silencio.
“Te quiero tanto que no
podría vivir sin ti” es válido, sin caer en lo obsesión. Se extraña con medida
y nunca en exceso, porque si no, ahí cae otro problema que encontré entre mis
conversaciones.
Hay algo que note; algo que
a pesar de mal interpretarse con sentimientos por otros, es el miedo a estar
solo, y al sentir esto se encuentra equivocadamente.
Por estar joven, sin novia,
tienes un circulo genial de amigos, aunque te das cuenta que falta algo: una
pareja con quien compartir sentimientos más íntimos, y por cubrir un lugar ya
sea social: por presión interna, así como de amigos, se accede a salir y andar
con alguien al cual no le trascendemos un sentimiento más que de atracción
física quizás.
No se profundiza en gustos,
ni en sentimientos únicos, porque aunque salgan mucho no hay conversación.
Si no te ha pasado checa
alguna relación de tus amigos y pregúntales cuando estén juntos cosas uno del
otro y ya verás que te contestaran. Te darás cuenta de lo vacio que se está
haciendo este tipo de relaciones y a pesar de que ya lo sabemos continuamos.
En su momento lo hice, pero
al platicar con amigos sobre estas cosas entendí lo que pasa; nos sentimos
solos, sabemos que somos únicos y queremos alguien más con quien compartir
cosas en un sentimiento más profundo y no de amigos. Es válido querer y amar,
pero más valido es ser honesto contigo mismo.
Admire a estas dos personas
que aparte de ser amigos míos, con gustos y estilos de vida diferentes –aparte
de que me dieron las palabras para complementar este ensayo – entendieron
que sus relaciones no estaban basadas en
argumentos sólidos. Supieron pensar como gente madura y saber dar el paso para
dejar eso atrás. Dejaron de ser los jóvenes de fiesta para actuar como lo que
deben.
Así que amar y querer, si,
cosas muy diferentes, sabemos que lo es, así que no malgastes tiempo, si lo que
en realidad piensas es darte tu tiempo para ti y conocer lo que en verdad
quieres, primero quiérete a ti, así podras querer a alguien más.

1 comentarios:
Muy cierto mi buen amigo breton admiro la forma tan relajada como lo describes ademas q en algunas lineas me toco la pedrada jejejejeje y ya espero ese libro
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