miércoles, 29 de septiembre de 2010

Dificil seria...

Pasa el tiempo y es muy difícil poder saber a donde nos llevan nuestros actos. Poco me pregunte de donde venia y a donde iba, pero hace mas de tres años se que lo que me gusta lo hago aquí, escribiendo lo que demando, lo que pienso, lo que siento... No es fácil tener que llevar un blog y mas si cuenta con pocos visitantes, pero como dicen: todo esfuerzo tiene recompenza.
Espero poder alcanzar sueños y metas y así conquistar la altura de los grandes.. nada mas me importa, mas que eso.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Teoria de la Independencia

La eterna lucha del bien contra el mal, y la valentía que sólo un pueblo oprimido puede dar. La independencia de México fue un levantamiento de armas contra el gobierno Español; que por demás era afrancesado y esclavista. El típico sistema represor e intolerante de otras clases y color de piel.

Su líder utilizó la palabra y fe de un pueblo para manifestarse, y así lograr adeptos. Esto es: La Independencia de un mismo individuo.

La independencia de hoy.

¿Qué fue entonces el movimiento de independencia? A muchos les parece un mito, a la mayoría una realidad, si en verdad celebrarlo trae un gozo ¿Por qué abstenerse?
En realidad el levantamiento de armas que se suscitó ha sido como muchos otros, un movimiento Francés, Ingles, americano. No es novedad, nada más que como buenos mexicanos, cuestionamos a nuestros antepasados. ¿Por qué esto? ¿Por qué aquello? Ellos hicieron lo que tenían que hacer en su momento y ahora a nosotros nos toca una parte.

Yo no he dicho que el movimiento de Independencia haya terminado, aun en nuestros días continua. Se manifiesta. Si es que ya no seguimos oprimidos por un gobierno “Español” lo es por otros países, porque aun nos falta liberarnos por un par de costumbres, raíces y tendencias modernas, de religiones extranjeras que se manifiestan pidiendo dinero, y todos forman un conjunto.
La Independencia continúa, no con guerra y lideres auténticos; la libramos día a día, tratamos de manifestarnos, de creer, de luchar, de subsistir. Esto es parte de un dominio claro del extranjero y falta camino por recorrer.

Si es que México necesita voces de líderes, que se busquen bajo las piedras, encontrar la forma exacta de hablar e incitar, aunque no se necesite otra guerra, si no acción pacífica. Que sea concreta, única, de intromisión y de mucho ímpetu, el líder desapercibido. Porque de ahí se obtiene la lucha, en encontrar en cada quien, la voz que hará que la Independencia actual se lleve a cabo. Se manifieste; y si en su tiempo Miguel Hidalgo la hizo presente, la causa será generosa.
Es una idea, una vaga sensación. De aquí en adelante queda crecer y crecer. El tiempo no será sabio, pero no se hará menos. No como los líderes sucesores de Hidalgo. Que mantuvieron la lucha a la que se entregaron, que aun así, vivieron en carne propia la libertad entre sus hombros y el deseo de quitar a un gobierno represor. De hacer igual la justicia, y porque no, el mundo.

De ellos, el legado me quedó su intención y la lucha.

Poco entenderé, y de ahí sabré, que aunque su movimiento fue descubierto antes de tiempo. Tuvieron el coraje, las agallas y fortuna, que sólo los valientes tienen.
De ellos es mis palabras, de ellos es mi honor; y si hay gente que piense lo contrario, que fue un mito, que recuerde que el respeto al derecho ajeno, es la paz.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Que esta pasando?

Hace días mientras miraba un cruce en la madrugada, los semáforos seguían funcionando, me causo curiosidad ver que todos los carros pasaban sin mirar siquiera el semáforo, por algunas ocasiones no había necesidad de estar mirando como se pasaban, se oía como aceleraban. Después de unas horas llegó una patrulla que se estacionó en el semáforo a la orilla de la carretera, como por arte de magia todos los carros comenzaron a respetar el semáforo.
Esto me hizo pensar, quizás lo que necesitamos es que haya castigos para que hagamos lo que tenemos que hacer. Y eso es muy cierto, porque a falta de disciplina la ley tiene que reaccionar, y aunque sea algo chusco, debemos poner atención siempre a un cruce y mas a los semáforos, no esperemos ver policías y patrullas para tener modales civiles.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Jorge Breton: En un tiempo uno cree que el amor es lo que mueve al mundo. Hasta que uno no lo vive, no lo cree cierto, porque lo es. El amor mueve todo y cuando uno se detiene a mirar al cielo y preguntarse el por qué de una decepción amorosa, sólo podemos pensar en que nos hace sentir vivos. No puedo generalizar pero duele demasiado y si no podemos avanzar ¡ánimo! No es el Fin del Mundo...


En memoria de lo que fue… ¡Porque es lo último que escribo de ti! Y sabes que es para ti.



No es el Fin del Mundo
Monologo Interno.
Jorge Breton.






En un departamento de la ciudad…

No lo podía creer. Estaba en medio de la obscuridad, solo, sin ella.
Trate de tomar mi teléfono y mirar la hora, pero mis manos no cedían. Estaba destrozado. Devastado. Nada me podía causar más dolor que saber que ya no estaría más; que sus brazos no encontrarían mi cuerpo y que la magia de ser uno mismo no podía ser más.
No lo podía creer, aunque era cierto. La verdad, una cruel verdad que me mataba, no me permitía ni siquiera dormir. Me moría en desvelo. Ella era un todo y con un mundo, un paso a la vida. Estaba solo, en medio de mi recamara, solo, sin ella. Vacio, con la conciencia al tope. Sin vida, en el que las almas olvidan y se transponen en un eco. Solo, sin mi mundo.

Toda la noche fue pelear contra mis fantasmas, con los recuerdos. Las memorias que yo tenía de ella y los viejos besos clavados en mi boca, que se deslizaban a mi garganta y ahora se quedaban amargándola.

Poco intente y poco quise dejar de pensar en ella. No podía; la amo. Aun ni siquiera odiarla. El que ella terminara la relación le daba un toque especial y a la vez un dolor tan inmenso como el de perder a un ser querido.
Dónde estaba, que no podía mirar de nuevo lo profundo de sus ojos. Dónde estaba, que no miraría su boca al sonreír por mis detalles. Dónde estaba, que no entendería el otro lado de mi cama sin ella. Dónde estaba, dónde y se pierde en recuerdos cada vez, uno más pesado que el otro.

No pude dormir. Giraba sobre la cama y el dolor punzante, hiriente en el pecho me comía, poco a poco sentí como el medio me invadió y cuando intente salir de mi habitación, la penumbra me hacia quedarme acostado. Delirando con mis demonios, el amor que ahora me mataba lentamente.

Al poder dormir no soñé, me pareció haberme quedado dormido como a las cuatro o cinco de la mañana; y cuando abrí los ojos, el día ya estaba más que presente. Me sentía con frio, así que me cobije. El recuerdo de ella llegó de inmediato y me sentía como crudo. Era increíble, se había ido y yo estaba solo.
No era real, tenía que ser una pesadilla, un juego de mi mente. Ya no podía llorar. Tenía el alma seca y partida en mil pedazos que no me sentía el mismo. Definitivamente, algo había cambiado. Ella no estaba más.
La simple idea en la cual ya no la vería más me dolía mucho. Era intenso el dolor, llorar estaba a mi opción, no podía hacer algo más. La perdí, la derrota y decepción eran grandes. Que mas podía hacer, extrañar su presencia, querer mirarla al caminar, tomarla de la mano en la calle, ya no podía hacer jamás, quizás el tiempo sea un buen doctor, donde la jugada de saber que viene, extrañar su cuerpo, sus labios, su pelo, su forma de amar y de ser, me enloquece. Pensar que no está más, que se fue, que nada vale la pena, me mata, no me deja ser, me olvida, me trastoca.

¿Quién es ella? Que rige mi cuerpo, mis pensamientos, mi mirada, mi dolor y mi deseo.
Hoy nada mas soy el vivo recuerdo de su triunfo, porque es de ella, y no mío; es su vida, no un desecho mío. Yo soy su desecho, me tiró, me perdió, me encontró y de nuevo me tiró.
Recicló en mi el amor y al final uso un cambio, tiró encada uno de mis juegos, el deseo de ser con ella grande, grande entre los sueños, los de ella, los que no fueron míos. Los que nunca llegaron, los que serán y no veré y quizás cumpla y se vayan, en un sueño, en un suspiro mío.

Y qué más puedo hacer, si el eco de su mirada jamás intentara convencerme. Hablamos del amor como una proeza, un lujo, sin saber que es una ilusión vana del hombre…

¿A dónde iras mi amor? ¿Quién tocara tu piel? Seguro me extrañaras y te acordaras. No es soberbia, es amor y poder decir adiós. No esperare que pase un año o dos para que regreses; si te fuiste, es momento para cerrar al fin el ciclo y lo siento mucho. No te deseo el mal, pero tampoco el bien, que te vaya como te tenga que ir; yo me dedicare a la poesía y los libros, de donde nunca debí haber salido mientras me quedo recostado en mi cama, en la soledad de mi cuarto…

No intentes volver. ¡Olvídate de mí!

Ultimo Libro que Lei

Ultimo Libro que Lei
Inferno // Dan Brown

Los que gustan de seguir la Bretonimia