jueves, 15 de abril de 2010

Esbozo...

La carretera que conducía al pueblo de Brih era grande, los dos carriles estaban perfectamente ampliados y bien señalizados. Las marcas amarillas en el asfalto parecían recién pintadas, pero no lo era, porque si no la intensa lluvia las hubiese batido.
Había un espeso bosque en las orillas del camino, no se podía observar con claridad si alguna cabaña o por lo menos algún habitante pertenecía a esa comunidad, y debido a la gran falta de distractores para amenizar el viaje, a menos que no apreciara la naturaleza, se tornaría aburrido y un poco fastidioso; y aquello no dejaba de darle vueltas en la cabeza de Alicia, que por mas que trató de pensar en otra cosa o por lo menos ver algo en el bosque mas que la lluvia que lo azotaba, no había que hacer. La recepción de la radio era muy mala y para colmo, como era la camioneta de su padre, no había manera de que por ahí hubiera un disco que valiera la pena escuchar.
Algunas de las gotas que resbalaban en el parabrisas como lágrimas, dificultaban la vista a pesar de que el mecanismo del coche las limpiara, no se podía ir más aprisa, haciendo mas larga la llegada a Brih.
Era el mes de Julio, el preferido por Arturo, padre de Alicia, que sin el menor fastidio plasmado en la cara de su hija tarareaba una vieja canción, se veía feliz, regresar al lugar donde creció y lo vio jugar, le daría buenas ideas para relajarse y dejar de lado el trabajo de la abogacía. Antes de hacer este viaje, le encargó a un amigo que atendiera a los Suarez, unos clientes quienes tenían un hijo encerrado por supuesta complicidad, le pidió a Vladimir su socio del Bufet, que se encargara de visitar al chico en la cárcel y advertir de que no sea sometido a algún tipo de abuso, era lo que mas odiaba el padre de Alicia: que en la cárcel esa corrupción y tiranía vuelva mas perdida la vida de un ser humano; aunque en varios intentos, obtener un sistema casi perfecto, nunca lo obtuvo.
Por una parte Alicia odiaba ese trabajo, jamás había estado tan seriamente al pendiente de ella, todo era de prisa en la mañana, y al regresar, el cansancio de la noche impedía platicar porque se quedaba dormido. Pasó varios años en que la chica miró a su padre como algo difícil de tratar, tal vez siempre de malas e imposible hablar con él mas de medio día; pero conforme fue creciendo consiguió sobrellevarlo, se acostumbró, lo dejó de un lado y aprendió a vivir con un padre que poco llegaba a casa y que nunca se sentaba con el suficiente tiempo para platicar, y quizás eso fue lo que volvió a Alicia tan independiente, con sus altas y bajas, en su mundo lleno de sus ideas que nunca fue vigilado por un adulto, sólo lo dejó crecer y ahora, que no sabe a donde moverse, ni que hacer, su corazón y mente piden un reencuentro con ella misma…

domingo, 11 de abril de 2010

En busca...

Nada en la vida parece facil. Menos cuando crees que puedes comerte al mundo; ¡pero sorpresa! el te comio antes.
Nadie me dio un consejo, nadie me dijo como escalar tan alto y detenerme cuando era necesario sin tener que esforzarme de mas y despues caer por falta de motivavcion. Como pretender ser mas grande si la comida intelectual escaceo y yo me converti en uno mas del monton. Si a veces dejamos caer al mundo en nuestras propias manos lo que diga estara de sobra, pues en ese momento habre de terminar todo lo que me propuse.

Pura suerte de novato necesito.

Ultimo Libro que Lei

Ultimo Libro que Lei
Inferno // Dan Brown

Los que gustan de seguir la Bretonimia